Cómo ganar un despido improcedente en Madrid sin perder plazo

Recibir una carta de despido nunca es fácil. Da igual si llevas años en la empresa o si intuías que algo no iba bien: el impacto emocional es real.  Si estás pasando por esto, hay algo muy importante que debes saber desde el principio: un despido improcedente en Madrid se puede ganar, pero el margen de error es pequeño y los plazos son estrictos.

En esta guía te explicamos, paso a paso y con lenguaje claro, qué significa que un despido sea improcedente, qué plazos tienes, cómo funciona el SMAC, qué documentación necesitas y qué puedes conseguir si haces las cosas bien desde el primer día.

¿Qué es un despido improcedente?

Un despido se considera improcedente cuando la empresa no puede demostrar una causa válida o no ha cumplido correctamente el procedimiento legal. En la práctica, esto ocurre más a menudo de lo que parece.

Es improcedente, por ejemplo, cuando te despiden alegando bajo rendimiento sin pruebas, por causas disciplinarias vagas, por motivos económicos que no están justificados o cuando no se respetan las formas legales exigidas. También puede serlo si existe una vulneración de derechos, como en situaciones de acoso laboral, discriminación o represalias.

En muchos casos, el trabajador duda porque la empresa “lo da por hecho” y presenta el despido como algo cerrado e inevitable. Pero la realidad es que muchos despidos improcedentes en Madrid se ganan porque la empresa no puede sostener su versión ante una reclamación formal.

Aquí es donde entra en juego el asesoramiento de un abogado especialista en derecho laboral, que sabe detectar fallos, valorar la carta de despido y plantear la estrategia adecuada desde el primer momento.

Plazos legales para atender un despido improcedente: 20 días hábiles

Uno de los errores más comunes —y más graves— es dejar pasar el tiempo. En materia laboral, los plazos no se negocian.

Tienes 20 días hábiles (no cuentan sábados, domingos ni festivos) desde la fecha efectiva del despido para iniciar la reclamación. No desde que “te enteras bien”, no desde que “te encuentras mejor”, sino desde el día que figura en la carta o en el cese real de la relación laboral.

Cronograma orientativo tras el despido

Desde el día 1 comienza la cuenta atrás. En los primeros días conviene revisar la carta, recopilar documentación y pedir asesoramiento. Antes de que se cumpla el plazo, debe presentarse la papeleta de conciliación ante el SMAC. Este paso es obligatorio y suspende el cómputo del plazo hasta que se celebre el acto de conciliación.

Si se alcanza un acuerdo, el conflicto termina ahí. Si no, se reanuda el plazo restante para presentar demanda judicial.

Perder este plazo significa perder el derecho a reclamar. Por eso insistimos: actuar rápido es tan importante como tener razón.

¿Qué es el SMAC en Madrid y cómo funciona?

El SMAC (Servicio de Mediación, Arbitraje y Conciliación) es el paso previo obligatorio antes de acudir al juzgado. No es un juicio, pero sí un momento clave.

Primero se presenta la papeleta de conciliación, donde se expone que se impugna el despido y se solicita que se declare improcedente. Una vez presentada, se cita a empresa y trabajador a un acto de conciliación.

El día del SMAC pueden ocurrir tres cosas: que haya acuerdo, que no haya acuerdo o que la empresa no comparezca. En muchos casos de despido improcedente en Madrid, el acuerdo se alcanza aquí, porque la empresa prefiere pagar una indemnización antes que ir a juicio.

Ir bien preparado a este acto marca la diferencia. Saber qué pedir, qué aceptar y qué no firmar sin revisar es clave. Por eso contar con un abogado especialista en derecho laboral en esta fase suele mejorar notablemente el resultado.

Documentación que debe entregar a un abogado especialista derecho laboral para llevar tu caso

La base de cualquier reclamación sólida es la documentación. No hace falta tenerlo todo perfecto desde el primer día, pero sí conservar lo esencial.

La carta de despido es el documento principal. A ella se suman el contrato de trabajo, las nóminas, posibles comunicaciones por email o WhatsApp, sanciones previas si las hubo y cualquier prueba que contradiga la versión de la empresa.

En situaciones de acoso o discriminación, los testigos y los mensajes cobran especial relevancia. Muchas reclamaciones se ganan no porque el trabajador “grite más”, sino porque puede demostrar incoherencias en el relato empresarial.

Indemnización o readmisión ¿qué puedes conseguir realmente?

Cuando un despido se declara improcedente, la empresa debe elegir entre readmitirte en tu puesto o pagarte una indemnización. En la práctica, la opción más habitual es la indemnización.

La cuantía depende del tiempo trabajado y del salario, y se calcula conforme a la normativa vigente. En muchos casos, el importe final es muy superior a lo que la empresa ofrecía inicialmente “para cerrar el tema”.

La readmisión, aunque menos frecuente, puede ser interesante si quieres recuperar tu puesto y tus condiciones. En ambos casos, una buena estrategia legal influye directamente en el resultado económico o laboral que obtienes.

¿Firmar o no firmar? Conoce las decisiones clave

Situación¿Sí o no?Qué debes saber
Firmar la carta de despidoSí, pero con “no conforme”Firmar no implica aceptar
Firmar el finiquitoDependePuede revisarse antes
Solicitar la bajaNo afecta la reclamación
Aceptar un acuerdo rápidoSolo tras revisiónPuede ser insuficiente
Renunciar a reclamarNoPierdes tus derechos

Firmar sin entender es uno de los mayores riesgos. Muchas veces no es el acto de firmar lo que perjudica, sino hacerlo sin asesoramiento.

Errores típicos que te hacen perder un despido improcedente

  • Dejar pasar el plazo.
  • Fiarse de la versión de la empresa sin contrastarla.
  • Firmar acuerdos por presión o miedo.
  • Pensar que “no merece la pena” reclamar.

La experiencia demuestra que muchos trabajadores que dudaban acaban ganando su despido improcedente en Madrid cuando reciben el acompañamiento adecuado y actúan a tiempo.

Actúa hoy con un abogado especialista derecho laboral

Un despido no define tu valor profesional, pero sí puede marcar tu estabilidad económica si no se gestiona bien. Entender tus derechos, conocer los plazos y apoyarte en un abogado especialista en derecho laboral te coloca en una posición de fuerza, no de debilidad.

Si acabas de recibir una carta o tienes dudas sobre tu caso, no esperes a que el reloj juegue en tu contra.